El presidente del gobierno de nuestro país, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado en Cisjordania que España “va a mojarse” por alcanzar la paz en Oriente Medio y por el reconocimiento del Estado palestino durante la Presidencia española de la Unión Europea, punto uno que debe llamarnos la atención, y además señalando que el plazo para el reconocimiento del Estado palestino “no puede ser muy largo”, segundo punto de interés.
Respecto al primero, elogiar lo honrado de su propósito, sin embargo, no deja de tratarse en realidad de un despropósito. Digo esto porque al presidente de nuestro gobierno y, en general a todos los gobiernos españoles, parece olvidárseles un asunto, quizá tabú, del que España es responsable. Se trata del asunto del Sahara Occidental. ¿Quién se moja por alcanzar la paz en este punto del planeta? ¿Porqué a Zapatero le importa mucho más el asunto palestino? Quizá sea porque es un conflicto que presenta mucha más visibilidad en la esfera internacional, o quizá sea porque es más fácil criticar aquello que te es ajeno, aquello sobre lo que no tienes responsabilidad directa.

El Sahara fue provincia del Estado español, fue abandonada a su suerte, y lo sigue estando por parte de nuestros dirigentes. España incumplió el Derecho Internacional, hace 33 años, cuando su proceso de descolonización fue interrumpido en 1976, cuando su antigua potencia colonial, España bandonó el Sahara occidental en manos de Marruecos y Mauritania(conforme a lo dispuesto en los Acuerdos de Madrid). Y esto es lo que me llevaba al segundo punto a destacar. ¿Para el Sahara no tiene prisa el Gobierno? ¿O alomejor es que realmente consideran que España no tiene ningún tipo de responsabilidad con el Sahara Occidental?

Sin lugar a dudas el conflicto de Oriente Medio es una cuestión a resolver, y desde distintos ángulos de la esfera internacional se está haciendo por poner fin a esa desgracia, aunque el fin no esté cerca. Pero el conflicto el Sahara parece no estar en boca de nadie, y menos de España. Y si Zapatero quiere posicionarse como “baluarte” en defensa de una paz “justa”, que predique con el ejemplo y solucione este conflicto, desde luego no cediendo ante Marruecos. El pueblo saharagui debe poder decidir qué quiere ser, y nosotros tenemos la obligación moral ( y debiera ser también legal) de ayudarles a solucionar el problema que nosotros creamos. Ya basta de mirar para otro lado en este tema. Si queremos ser baluarte de algo, no podemos arrastrar este embarazoso antecedente.

España se desentiende del Sahara
para no irritar a Mohamed VI
El Partido Socialista ha demostrado que no le importa en absoluto lo que le suceda al pueblo saharaui, mejor dicho, el Presidente del Gobierno lo ha demostrado, porque en las bases del PSOE hay mucha gente a la que sí que le importa esta gente, aunque tiene que ser difícil estar en esa situación: afiliado a un partido que apoya al enemigo del pueblo saharaui, al que lo veja y lo oprime, y creer de verdad en la idea de un Sahara Occidental libre.
Lo peor es que lo llevaban en su programa electoral, Zapatero subrayó que el PSOE “estará con el Sahara hasta la victoria final”, hasta la victoria. Sin embargo…¿están batallando algo?